
El otro día leía sobre el efecto Forer: un fenómeno psicológico que se produce cuando las personas aceptan como propias afirmaciones generales y vagas. Vengo a contaros mi fórmula de cómo recuperarse de la locura tras una relación tóxica, y por supuesto, pretendo que la aceptéis como propia. Como cuando te diagnosticas TDAH por un vídeo de tiktok. Bienvenidas a vuestra salvación en el caso de que os apetezca agarrar un libro.
Primero te lees una o varias novelas no románticas, históricas o costumbristas, que no te permitan conectar a nivel emocional con una historia de amor porque no la tienen. Quizá alguna que explore otro tipo de relación como la de madre-hija, como yo hice, leyendo Un calor tan cercano de Maruja Torres.

Mientras tanto, tienes que tener a mano un libro que te permita acceder a la locura, porque estás loca y lo único que te queda es poder controlarla. Mi llave a la locura, que todavía no he girado del todo porque se me viene la puerta encima, es Pura pasión de Annie Ernaux. Estoy loca y ella está loca, entre locas nos entendemos. Consuela leer sobre las desgracias de otros, si son mayores que las tuyas, y alivia compararte con una protagonista que anhela que su amado le hubiera pegado el SIDA para sentirse por siempre cerca de él. No tiene desperdicio.

Como Ernaux de momento me da miedo y tengo que leerla con precaución, tanteo clásicos filosóficos que tengo pendientes para, de nuevo, caer en el despiste. Como quien visita una ciudad que tenía pendiente o cocina croquetas por primera vez con todo el ritual que conlleva. Esta vez elijo ser El Extranjero de Camus, no arbitrariamente. Si me convierto en creyente de una nueva doctrina se me olvidará que tengo el corazón roto. Sin embargo, creo que he sido muy ambiciosa queriendo ser existencialista absurda, ahora no puedo serlo. Me bombea demasiado el corazón como para ser una atea vital. Aun así entiendo a Camus, dentro de mis limitaciones, porque escribió la novela después de una ruptura. En su caso con Sartre y yo con un tio al que le falta un poco de ética.

Ahora, sin libro al que agarrarme, un amigo me recomienda una selección. Creo que voy a darle la oportunidad a Poncela en Amor se escribe sin hache, una crítica al amor cursi y convencional. Quizá así pueda bajar a tierra la tormenta y reírme de ella, que falta me hace. Seguiremos informando.

Con esto, hacedme un poco de efecto Forer a mí y recomendadme libros para dejar de estar loca, sea desde el enfoque que sea. Estaré encantada de leeros.
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